Durante años, el debate sobre dónde comprar vivienda en España se resolvía fácilmente: Madrid, Barcelona, y en menor medida Valencia o Sevilla, concentraban la mayor parte de la demanda solvente y de la oferta de obra nueva de calidad. Pero ese mapa está cambiando. En la actualidad, las ciudades medias, aquellas que tienen una población de entre los 50.000 y 300.000 habitantes, están protagonizando un proceso de revalorización residencial que ya no es tendencia, sino una realidad consolidada de nuestro país. ¿Pero a qué se debe esta transformación?

Por qué las ciudades medias atraen cada vez más demanda residencial


El crecimiento de la demanda residencial en ciudades medias no responde a un único factor, sino a la confluencia de varios cambios que se han producido de forma simultánea durante los últimos años. El primero y más evidente es el precio: en Madrid y Barcelona, el coste de acceso a una vivienda de obra nueva de calidad ha alcanzado niveles que excluyen a una parte creciente de la demanda potencial. El segundo factor es el cambio en los modelos de trabajo: el teletrabajo desancla a parte de los trabajadores de las dos grandes ciudades laborales de nuestro país. Por último, hay un factor generacional: los compradores de primera vivienda tienen nuevas necesidades que cubrir. Veamos cuáles.

Qué ventajas ofrecen frente a los grandes mercados


La obra nueva ofrece una serie de circunstancias que, para buena parte del comprador de primera vivienda de España, suponen un valor añadido:

Más calidad de vida, mejores precios y servicios próximos


La ventaja más evidente está en el precio por metro cuadrado: el coste de obra nueva de calidad puede ser entre un 30 y un 60% inferior al de una vivienda similar en Barcelona o Madrid. Una diferencia que facilita el acceso, sí, pero también genera un margen de revalorización potencial inexistente en los grandes mercados. Además, y esto resulta mucho más importante, está la calidad de vida: tiempos de desplazamiento sensiblemente menores, acceso a servicios urbanos completos sin aglomeraciones y un tejido urbano más humano.

Conectividad, dinamismo económico y menor presión inmobiliaria


La red de alta velocidad ferroviaria conecta ya muchas ciudades medias con las grandes capitales en tiempos que hacen perfectamente viable la combinación de residencia en ciudad media y presencia ocasional en estas. Además, muchas ciudades medias han desarrollado en los últimos años un tejido económico propio (polos universitarios, sectores industriales especializados, ecosistemas de empresas tecnológicas) que genera empleo cualificado y atrae a perfiles de compradores con capacidad adquisitiva real.

Qué convierte una promoción de obra nueva en una buena oportunidad


Este crecimiento del interés en las obras nuevas localizadas en ciudades medias no convierte cualquier oportunidad de estas características en una buena oportunidad. Sí, la tendencia indica que, en general, resulta una inversión inmobiliaria cada vez más interesante, pero hay que atender a los detalles:

Ubicación, calidad del proyecto y adaptación a la demanda local


No todas las zonas de una ciudad media tienen el mismo potencial: hay barrios consolidados con buena dotación de servicios, nuevos desarrollos urbanísticos con proyección de crecimiento y zonas con dificultades estructurales que ninguna calidad constructiva puede compensar. Además, está la calidad del proyecto en sí, lo que incluye la calidad de las zonas comunes, la presencia de espacios exteriores o la eficiencia energética.

Potencial de revalorización y recorrido de la zona


Las ciudades medias con mejor perfil de revalorización son las que combinan demanda exógena, atraída desde las grandes capitales por la mejora de la calidad de vida y los precios más accesibles, con demanda endógena, que se genera de manera orgánica como consecuencia de su propio tejido económico y universitario. Detectar esto requiere visión experta como la que tenemos en Excent desde hace muchos años.

Qué ciudades medias presentan mejores perspectivas para la obra nueva


Málaga ha consolidado un posicionamiento residencial de primer nivel impulsado por la llegada de empresas techs y perfiles internacionales. Valladolid combina mercado laboral sólido, buena conectividad ferroviaria y precios todavía muy competitivos. Alicante y Murcia cuentan con un clima excepcional y una oferta residencial en expansión. Vitoria mantiene uno de los índices de calidad de vida más altos del país. Y ciudades como Zaragoza, Granada o Bilbao ofrecen mercados con demanda universitaria y laboral estable.

Cómo elegir una vivienda con valor para vivir o invertir


La pregunta final, la más determinante, la de si una vivienda va a funcionar realmente para vivir o para invertir, tiene respuestas distintas según el perfil del comprador. Por eso en los análisis de Excent tenemos en cuenta no solo el activo en cuestión, sino también las necesidades de quien quiere entrar a vivir o rentabilizarlo a largo plazo. Es así como hemos identificado siempre las mejores promociones de obra nueva de nuestro país. Tanto en las grandes capitales como en las ciudades medias. Sin duda, unos mercados cada vez más relevantes.

LoaderCargando